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Palacio del Conde de Buenavista

Palacio del Conde de Buenavista

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Palacio del Conde de Buenavista

El antiguo Palacio del Conde de Buenavista comenzó a erigirse hacia finales del siglo XVIII y quedó concluido entre 1803 y 1805 en la periferia poniente de la Ciudad de México, dentro de la zona históricamente conocida como el barrio de la Tlaxpana o San Cosme. La edificación fue financiada por María Josefa Rodríguez de Pinillos, segunda marquesa de Selva Nevada, con la intención de entregarla como patrimonio a su hijo José Gutiérrez del Rivero y Pinillos, a quien había adquirido en España el título nobiliario de Conde de Buenavista. Pese a otorgar su nombre al palacio, al barrio y a la posterior estación ferroviaria, el conde jamás habitó la residencia, pues falleció en 1797 a los 23 años a causa de una fiebre maligna antes de la conclusión del inmueble. El diseño de la obra se atribuye al arquitecto y escultor valenciano Manuel Tolsá, debido al rigor en la elección de órdenes clásicos, el trabajo de talla en piedra y las analogías formales con obras contemporáneas como el Palacio de Minería y el Palacio del Marqués del Apartado. A lo largo de los siglos XIX y XX, el edificio tuvo diversos usos: fue sede de la primera legación diplomática del Reino Unido en México (1823–1827), residencia veraniega del general Antonio López de Santa Anna y obsequio nupcial del emperador Maximiliano de Habsburgo al mariscal francés François Achille Bazaine. Tras la restauración de la República perteneció a la familia Iturbe, época en que fue arrendado a la Compañía Tabacalera Mexicana Basagoiti Zaldo y Cía. —actividad que dio nombre a la colonia Tabacalera—, pasando después a ser sede de la Lotería Nacional y de la Escuela Nacional Preparatoria N.º 4 de la UNAM entre 1958 y 1965. Finalmente, en 1968 fue destinado por el gobierno federal para albergar las colecciones de arte europeo provenientes de la antigua Academia de San Carlos, constituyéndose como el Museo Nacional de San Carlos.


Fachada principal y vestíbulo exterior

Ubicada sobre la actual avenida México-Tenochtitlán (antigua avenida Puente de Alvarado), la fachada principal se estructura simétricamente en dos niveles construidos en cantera gris de chiluca. El acceso frontal se caracteriza por un remetimiento semielíptico cóncavo, recurso volumétrico que rompe el alineamiento plano de la calle para generar una cámara de amortiguamiento o vestíbulo exterior que acoge al transeúnte. La planta baja presenta un paramento con acabado almohadillado —técnica de cantería donde las juntas entre los bloques de piedra se rebajan para resaltar el relieve de los silleros—, alternado con vanos adintelados en proporción vertical. El nivel superior contrapone esta masa mural mediante una serie de balcones asentados sobre ménsulas ornamentadas y flanqueados por pilastras estriadas. Los vanos de la planta alta rematan alternadamente con frontones triangulares y semicirculares, salvo el vano central, el cual se enmarca mediante columnas pareadas de orden jónico que sostienen un entablamento con la cartela institucional. Cierra la fachada un entablamento superior sobre el cual se desplanta una balaustrada de piedra, interrumpida por pedestales verticales que sostienen florones o copones con remates en forma de flama, elemento ornamental característico del repertorio formal de Manuel Tolsá.


Patio central elíptico (Patio de Honor)

El núcleo compositivo del palacio es su patio interior elíptico, una solución espacial singular en la arquitectura virreinal hispanoamericana que sustituye el tradicional patio cuadrangular novohispano por una geometría fluida. Su trazado responde a la adscripción de los tratados renacentistas de Giacomo Barozzi da Vignola y a la influencia del patio circular del Palacio de Carlos V en Granada. La planta baja del patio está delimitada por 20 pilares rectangulares almohadillados con capiteles de orden toscano, dispuestos de manera simétrica en un plano curvo cuya convergencia radial acentúa el claroscuro de las sombras entre las arquerías. En el nivel superior, la elipse se proyecta mediante 20 columnas de orden jónico agrupadas sobre pedestales que continúan los ejes verticales del nivel inferior. La galería alta queda protegida por una balaustrada de cantera corrida y se corona con un entablamento proyectado que sostiene copones decorativos. La articulación entre muros exteriores rectos y galerías interiores curvas materializa la tensión de transición estilística del edificio: la dinamización espacial heredada del barroco contenida dentro de la métrica y simetría racional del neoclásico.


Escalera principal y articulación funcional

En el tramo surponiente del patio elíptico se localiza el vestíbulo de acceso a la escalera principal, espacio procesional antecedido por un pórtico con ocho columnas dóricas (cuatro exentas y cuatro adosadas al muro). La escalera sigue una tipología imperial, configurada por una rampa central de arranque que desemboca en un descansillo con un nicho tallado en cantera con motivos fitomorfos, dividiéndose a partir de ahí en dos rampas laterales contrapuestas. Los pasamanos de piedra están sustentados por balaustres y culminan en remates esféricos sobre pedestales. La organización distributiva responde al esquema del partido arquitectónico novohispano: la planta baja agrupaba originalmente las crujías de servicio, administración y caballerizas, mientras que la planta alta concentraba las estancias nobles y recámaras privadas. En la actualidad, estas crujías perimetrales articulan las salas de exhibición del museo, caracterizadas por muros estructurales de mampostería de 0.70 metros de espesor y techumbres con entrepisos de viguería de madera.


Fachada posterior, segundo patio y anexo contemporáneo

La fachada posterior del edificio, con orientación hacia el sur, se vincula con un segundo patio de trazado rectangular y con el área histórica de jardines que originalmente se extendía hasta los predios de la actual Plaza de la República. Esta fachada sur se resuelve mediante una composición Neoclásica sobria, cuyo elemento central es un pórtico rectangular sustentado por seis columnas de orden dórico que sirven de apoyo a la terraza del piso superior. Desde este pórtico descienden tres rampas de escaleras con balaustradas que comunican directamente con el patio posterior. En la crujía poniente del conjunto se integra un edificio anexo proyectado por el arquitecto José Luis Benlliure sobre un predio remanente, el cual alberga un auditorio, oficinas administrativas y la Biblioteca Erik Larsen, recinto especializado que resguarda más de siete mil volúmenes dedicados al estudio del arte y la arquitectura occidental del siglo XIV al XX.

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Museo de San Carlos, Avenida México-Tenochtitlán, Tabacalera, Ciudad de México, CDMX, México
19.438320854490758
-99.15197532749832

obra

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obra - ARQ - 00017

Casa del Marqués de Buenavista, Palacio del Conde de Buenavista, Museo Nacional de San Carlos.

Obra encomendada por María Josefa Rodríguez de Pinillos y Gómez de Bárcena, II Marquesa de Selva Nevada. Estanislao Suárez (adaptaciones industriales en 1914); José Luis Benlliure (proyecto del edificio anexo); Dr. Ricardo Prado (restauración arquitectónica).

Sí

Terminado

26 mar 2025

3 oct 2026

obra

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Luis Márquez

  • Arciniega Ávila, Hugo Antonio. «El siglo XIX, otro siglo de utopías». En Colonia la Tabacalera: varias lecturas sobre un patrimonio, coordinado por Gladys M. Sirvent Gutiérrez. México: Universidad Autónoma Metropolitana, 1994.

  • Arciniega Ávila, Hugo Antonio. «Louise Noelle et al., Memoria del Museo Nacional de San Carlos, 40 aniversario». Boletín de Monumentos Históricos, Tercera Época, núm. 18 (2010): 158-164.

  • Canal Once. Artes - Museo Nacional de San Carlos. Archivo de video, 2016. YouTube.

  • Cortina Goribar, José. «El palacio del Marqués de Buenavista». Artes de México, no. 179/180 (1974): 56-58.

  • Enciso, Jorge. Declaratoria de monumento (26 de febrero de 1932). Mecanuscrito, Archivo Histórico Jorge Enciso - Instituto Nacional de Antropología e Historia, Expediente Casa Nos. 40, 50, 52, Puente de Alvarado.

  • Instituto Nacional de Antropología e Historia. «Ficha del Catálogo Nacional de Monumentos Históricos Inmuebles número I-09-00029 (Museo Nacional de San Carlos / Casa del Marqués de Buenavista)». México: Coordinación Nacional de Monumentos Históricos, 2016.

  • Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura. «Recorrido por el antiguo Palacio del Conde de Buenavista en el 57° Aniversario del Museo Nacional de San Carlos». Boletín de Prensa No. 721 (17 de junio de 2025).

  • Lombardo Ruíz, Sonia. Restauración de la casa de los Marqueses de Buenavista (17 de diciembre de 1963). Mecanuscrito, Archivo Histórico Jorge Enciso - Instituto Nacional de Antropología e Historia, Expediente Casa Nos. 40, 50, 52, Puente de Alvarado.

  • Marroquí, José María. La Ciudad de México. Tomo I. México: Tipografía y Litografía «La Europea» de I. Aguilar Vera y Cía., 1900.

  • Muriel, Josefina. Fundaciones Neoclásicas. La marquesa de Selva Nevada, sus conventos y sus arquitectos. México: Universidad Nacional Autónoma de México, 1969.

  • Noelle, Louise. «El Palacio de Buenavista, de casa de campo a museo». Artes de México, no. 91 (2008): 35-38.

  • Palacio de Minería. EL PALACIO DEL CONDE DE BUENAVISTA/CINCELAZOS DEL PALACIO/PALACIO DE MINERÍA. Archivo de video, 2021. YouTube.

  • Prado Núñez, Ricardo. «Tolsá y el Palacio de Buenavista, hoy Museo Nacional de San Carlos». AAPA UNAM. Academia, Ciencia y Cultura, año 6, no. 1 (2014): 45-48.

  • Secretaría de Cultura / Gobierno de México. «¿Sabías que el Museo Nacional de San Carlos fue el Palacio del Conde de Buenavista?». Blog institucional, 20 de junio de 2018.

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